LA EXIGENCIA DEL CICLOCROSS


El ciclocross es una modalidad del ciclismo que exige una intensidad de esfuerzo muy elevada, demandas técnicas especiales y una capacidad especial en el ciclista que no desea dejar de pedalear durante el invierno.

Quizá la prueba de ciclocross sea una de las pruebas ciclistas que menos duración tienen, incluso menos que su modalidad más parecida, el mountain-bike (rally). Esta “breve” duración como deporte de resistencia hace que la intensidad sea muy elevada y casi equiparable en esfuerzo fisiológico al realizado en una contrareloj de ruta. Estas apreciaciones podrían reflejarse en valores de aproximadamente el 90% de frecuencia cardiaca máxima o esfuerzos sostenidos por encima del umbral anaeróbico durante la prueba.

Por tanto, el entrenamiento del ciclocross debe ir encaminado a poder rendir en zonas metabólicas aeróbicas intensas e incluso en situaciones de mucha demanda de fuerza en poco tiempo.

Si alguna imagen inconfundible tiene el ciclocross, es la de combinar la carrera a pie y el ciclismo en circuitos con diversas dificultades: cuestas no ciclables, sorteo de obstáculos a pie, barro...pero no deberíamos dejar de pensar que el ciclocross es principalmente ciclismo. Reglamentariamente estos segmentos no pueden exceder de un pequeño porcentaje y por tanto tienen menor importancia. Lo que sí que debemos tener presente es que esas dificultades siempre requieren de una gran intensidad y a veces el ciclista debe vencerlas con la bici como sobrecarga añadida.

Inicio de temporada
Cuando muchos ciclistas o cicloturistas acaban la temporada, para el ciclocross empieza. Cuando para algunos el fin de la temporada estival sirve de inicio de descanso, para el ciclocross se progresa en el estado de forma. Hoy en día son pocos los especialistas que sólo compiten en ciclocross y por ello se combina con otras modalidades como la ruta o el BTT, y quizás más con ésta última por similitud fisiológica, técnica y reglamentaria.

Los meses de verano son los meses en que el especialista en esta modalidad debería acumular horas de trabajo en carretera a baja-media intensidad, realizar sesiones de carrera continua y no descuidar el entrenamiento de fuerza básica en el gimnasio.

En temporada
En temporada la bici de carretera se sustituye más por la bici de ciclocross, para en vez de hacer salidas de buen kilometraje, sesiones más cortas y con métodos fraccionados intensivos. Como sesiones de puesta a punto competitiva, los deportistas de buen nivel deberían llegar a acumular en estas sesiones preparatorias especificas hasta un 50-60% del tiempo que dura la competición en intensidades similares a la misma. Para ello se fraccionaria ese tiempo objetivo en varios bloques de series y estás se harían de entre 4 a 10 minutos de duración según el nivel individual y estado de forma.

Las sesiones de carrera a pie ya no son frecuentes y el trabajo a pie se hace a alta intensidad. Bien con subidas cortas de mucha pendiente o escaleras (15”-2’) y con la bici como sobrecarga; o bien con series en llano que incluyan técnica de montaje y desmontaje.

El entrenamiento de fuerza gana en intensidad y los métodos de cargas máximas(pocas repeticiones-mucho peso), fuerza explosiva(peso medio-alta velocidad de ejecución) o saltos y esprints, podrian entrenarse hasta semanas antes de las competiciones principales.

Por tanto, como hemos visto el ciclocross es una modalidad muy exigente cualitativamente, y requiere de una gran preparación fisica, técnica y mental quizá superior a otras modalidades del ciclismo por las condiciones y material con que se practica.

fuente arueda.com

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